Descubre qué es el ácido hialurónico, sus beneficios reales y los mitos más comunes. Conoce cuándo usarlo y cómo obtener resultados seguros y naturales.
Por: Equipo Zona Vital – 23 de Octubre de 2025.

En la actualidad, son múltiples las alternativas con las que se cuenta como paciente en lo que a rejuvenecimiento facial se refiere, así como medidas preventivas y antienvejecimiento. Una de las que, desde hace más de una década, ha evolucionado de buena manera en cuanto a variedad de formulación y tecnología es, sin duda, el ácido hialurónico, ya que sus aplicaciones son tan amplias como sus beneficios.
Con su creciente popularidad han surgido numerosos mitos que pueden generar dudas entre quienes desean mejorar su apariencia de forma segura. En este artículo te explicamos qué es el ácido hialurónico, para qué sirve, cuáles son sus beneficios reales y derribamos los mitos más comunes que lo rodean. Si estás pensando en probarlo o simplemente quieres informarte mejor, este contenido es para ti.
Es importante mencionar que, a pesar de que el ácido hialurónico tiene aplicaciones cosméticas, en este artículo estaremos haciendo especial énfasis en su forma inyectable, la partícula que debe ser depositada en la profundidad de la piel.
¿Qué es el Ácido Hialurónico?
El ácido hialurónico (AH) es un polisacárido natural presente en nuestra piel, ojos, articulaciones y tejido conectivo, entre otros. Su importancia para el cuerpo radica en su gran capacidad para retener agua, ya que se estima que puede contener hasta 1000 veces su peso en agua. Por tanto, resulta esencial para hidratar la piel.
En una persona adulta promedio, se calcula que existe una cantidad total de aproximadamente 15 gramos de ácido hialurónico, de los cuales una tercera parte se sintetiza y degrada cada 24 horas.
Beneficios del Ácido Hialurónico
1.- Hidratación profunda y mantenimiento de la barrera cutánea.
Como ya se ha mencionado previamente, el ácido hialurónico es una partícula que, debido su composición bioquímica, tiene una gran capacidad de retener agua. Esto favorece principalmente la hidratación de la piel a nivel profundo, logrando el efecto deseado cuando se deposita en la capa adecuada de la piel. El resultado visible es una piel más radiante, suave y confortable al tacto.
Además, estos cambios en la hidratación de la piel ayudan a reforzar su función de barrera y protección frente a agentes externos como contaminación o cambios climáticos.
2.- Mejora la firmeza y elasticidad.
Es bien sabido que añadir ácido hialurónico en la profundidad de la piel estimula la producción de colágeno y elastina, fibras encargadas de aportar estructura, resistencia y elasticidad.
A lo anterior se suma que, desde el momento en que se deposita el ácido hialurónico en la piel, dependiendo del tipo y formulación comercial que tú y tu profesional de la salud hayan seleccionado para tu caso particular, este tendrá la capacidad, en mayor o menor medida, de generar un efecto de relleno y contorno.
Esto podrá, según la técnica de aplicación, brindar armonía y mejorar el aspecto de zonas específicas como mejillas, dorso nasal, labios y línea mandibular.
3.- Propiedades antioxidantes y regeneradoras.
El ácido hialurónico ayuda a neutralizar radicales libres, sustancias producidas por el metabolismo de nuestro cuerpo ante ciertas agresiones como la contaminación, y que a largo plazo son responsables de envejecimiento prematuro de la piel.
Por otro lado, la partícula de AH es una de las principales involucradas en el proceso de regeneración celular, así como en la cicatrización adecuada de heridas o lesiones en la piel, favoreciendo la renovación epidérmica (capa superficial de la piel), encargada principalmente de la protección y apariencia de la misma.
4.- Compatibilidad con otros activos.
El AH puede funcionar de manera sinérgica con otras moléculas de gran importancia para la salud cutánea y su buena apariencia, como vitamina C, retinol, péptidos y ácido glicólico, entre otras. Estos activos participan en diversos procesos metabólicos de la piel y, en términos generales, ayudan a mantenerla saludable, libre de irregularidades, lesiones, manchas y brotes relacionados con su mal funcionamiento.
Usos más comunes del Ácido Hialurónico
1.- Cosmética tópica (Sérums, cremas, contornos).
La partícula de AH ha tenido un gran auge en su uso dentro de formulaciones cosméticas y tópicas durante la última década. En pieles bien seleccionadas, ayuda a brindar intensa hidratación y mejorar la textura mediante la aplicación de ácido hialurónico con distintos pesos moleculares, reduciendo ojeras, opacidad, signos de envejecimiento prematuro y mejorando la luminosidad.
2.- Rellenos dérmicos.
Si bien este podría ser el uso más conocido del ácido hialurónico, por lo llamativos e inmediatos que pueden ser sus resultados, también es considerado el más delicado. Detrás de este procedimiento existe una amplia variedad de técnicas y decisiones que deben ser tomadas por el profesional que lo indica y aplica. Si no se realiza correctamente, puede conllevar riesgos, desde resultados poco naturales, exceso de volumen, desproporción y pérdida de armonía facial, hasta complicaciones más severas como necrosis de la piel o ceguera, derivadas de una mala técnica, falta de entrenamiento o incorrecta selección del tipo de AH.
Sin embargo, estos riesgos pueden minimizarse en gran medida cuando el paciente acude con un profesional médico calificado, con entrenamiento y experiencia adecuados, logrando resultados armónicos, naturales y totalmente favorecedores. Es posible corregir surcos nasogenianos, líneas de marioneta, irregularidades del dorso nasal, falta de volumen en mentón y problemas de contorno a nivel de perfil, pómulos y línea mandibular, dándole al rostro un aspecto más bello, rejuvenecido y atractivo, sin necesidad de cirugía.
3.- Otras aplicaciones médicas.
En oftalmología, el AH se utiliza en la formulación de lágrimas artificiales para tratar la sequedad ocular derivada de padecimientos o posterior a cirugías láser u otras intervenciones de párpados, como la blefaroplastia.
En ortopedia también se utiliza AH en dispositivos que, aunque similares a los rellenos dérmicos, cuentan con una formulación muy diferente. Su aplicación mediante inyecciones busca depositar el AH dentro de las articulaciones para aliviar síntomas por desgaste o lesión, previniendo su avance y reduciendo la probabilidad de requerir cirugía correctiva o reemplazo articular.
Mitos frecuentes — y la verdad detrás de ellos
Mito: “El resultado es artificial y de mal gusto.”
Verdad: Esto puede ocurrir con exceso de inyección o manos inexpertas. En manos calificadas, los resultados suelen ser armónicos y naturales.
Mito: “Los efectos son permanentes.”
Falso: Los resultados de los rellenos dérmicos con AH no deben ser permanentes. Dependiendo de la marca y del paciente, su duración puede ir de 6 a 19 meses. Si te ofrecen resultados permanentes, probablemente no se trate de AH.
Mito: “El ácido hialurónico causa alergias.”
Falso: El ácido hialurónico es completamente biocompatible con el cuerpo humano, ya que es una sustancia producida naturalmente por nuestro organismo. Las reacciones alérgicas son raras y, cuando ocurren, suelen estar relacionadas con otros componentes añadidos al producto.
Mito: “Es solo para personas mayores.”
Falso: El AH también se usa en personas jóvenes para hidratar, mejorar la calidad de la piel de manera preventiva o favorecer la definición y el contorno facial cuando este no es armónico.
Mito: “Al dejar de usarlo, la piel empeora.”
Falso: Cuando se deja de aplicar, el AH es metabolizado y la piel vuelve a su estado natural sin efectos perjudiciales.
Mito: “Tras su aplicación como relleno dérmico puede migrar o durar menos.”
Cierto: Si no se selecciona el AH adecuado o la técnica no es correcta, puede desplazarse o metabolizarse más rápido. Esto puede deberse al metabolismo, exposición excesiva al sol, deshidratación severa, consumo de alcohol o tabaco.
Mito: “No es seguro.”
Cierto y falso: Su seguridad depende, en gran medida, del profesional que lo aplica. Los especialistas con experiencia, conocimiento y entrenamiento adecuado suelen aplicarlo con un alto estándar de seguridad.
Mito: “No existe manera de corregir una aplicación excesiva.”
Falso: El AH en su forma de relleno dérmico puede degradarse rápidamente mediante la enzima hialuronidasa, utilizada para corregir excesos o complicaciones posteriores a su aplicación.
Conclusión y recomendaciones clave
El ácido hialurónico es una partícula segura y versátil en el mundo de la estética. Es ideal para hidratar, dar volumen, recuperar estructura y mejorar la textura de la piel. Existen múltiples presentaciones (tópicas, inyectables y médicas), cada una con beneficios, contraindicaciones y riesgos específicos.
Es de vital importancia consultar con un profesional de la salud capacitado, entrenado y calificado, para aclarar dudas, desmentir mitos con evidencia científica y determinar si eres o no candidato para un tratamiento con ácido hialurónico.
Elegir productos de calidad, técnicas adecuadas y seguir los cuidados posteriores garantizará resultados óptimos y duraderos.
Ahora ya lo sabes: existe mucha información relacionada con el ácido hialurónico —algunas veces mitificada, otras exagerada o contradictoria—; sin embargo, en manos expertas y con una adecuada toma de decisiones, el AH puede ser una gran alternativa para el rejuvenecimiento de la piel.
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