La osteoporosis es conocida como el “enemigo silencioso” porque debilita los huesos sin causar síntomas hasta que ocurre una fractura. Descubre qué es, sus causas, síntomas, factores de riesgo y las estrategias de prevención y tratamiento basadas en evidencia científica más actual.
Por: Equipo Zona Vital – 27 de Octubre de 2025.

La osteoporosis es una enfermedad crónica y progresiva que debilita la estructura ósea, reduciendo su densidad y haciéndola más frágil. Es conocida como “el enemigo silencioso” porque avanza sin síntomas notorios hasta que aparece una fractura, generalmente en la cadera, columna vertebral o muñeca. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más frecuente en mujeres después de la menopausia debido a la disminución del estrógeno, y en adultos mayores, como consecuencia del envejecimiento y cambios metabólicos.
Comprender sus causas, factores de riesgo, síntomas y medidas de prevención basadas en evidencia es esencial para mantener una buena salud ósea a lo largo de la vida.
¿Qué es la osteoporosis y por qué se considera “silenciosa”?
La osteoporosis es una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por una disminución de la densidad mineral ósea y el deterioro de la microarquitectura del tejido óseo. Esto provoca un aumento en la fragilidad ósea y, con ello, un mayor riesgo de fracturas.
El hueso es un tejido vivo que se renueva constantemente mediante un proceso llamado remodelación ósea, donde los osteoclastos (células que degradan hueso) y los osteoblastos (células que forman hueso) trabajan en equilibrio. En la osteoporosis, este equilibrio se altera: se destruye más hueso del que se forma.
Lo que la hace “silenciosa” es que no suele causar dolor ni síntomas en etapas tempranas, por lo que la mayoría de las personas no sabe que la padece hasta que ocurre una fractura por fragilidad.
Factores de riesgo más comunes para desarrollar osteoporosis
Diversos estudios han identificado factores que aumentan significativamente el riesgo:
Factores no modificables
- Edad avanzada (mayor riesgo después de los 50 años).
- Sexo femenino, especialmente tras la menopausia por la caída del estrógeno.
- Antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas por fragilidad.
- Contextura delgada o bajo peso corporal (IMC < 19 kg/m²).
- Genética y raza (mayor prevalencia en personas de raza blanca o asiática).
Factores modificables
- Dieta baja en calcio y vitamina D.
- Sedentarismo y falta de ejercicio de impacto o fuerza.
- Consumo de tabaco y alcohol en exceso.
- Deficiencia hormonal (por ejemplo, menopausia temprana o hipotiroidismo sin tratar).
- Uso prolongado de medicamentos como corticoesteroides.
Síntomas y consecuencias de la osteoporosis
En etapas tempranas, la osteoporosis generalmente no presenta síntomas. Con la progresión, pueden aparecer señales como:
Pérdida de estatura con el tiempo.
Dolor de espalda crónico debido a fracturas vertebrales.
Postura encorvada o cifosis.
Fracturas frecuentes ante golpes o esfuerzos mínimos.
Las fracturas relacionadas con osteoporosis pueden generar dolor incapacitante, pérdida de independencia y disminución significativa de la calidad de vida.
Prevención de la osteoporosis: hábitos y cuidados basados en evidencia
La buena noticia es que la osteoporosis puede prevenirse, detectarse y tratarse de forma oportuna. Estas son medidas respaldadas por evidencia científica:
1. Alimentación rica en calcio y vitamina D
El calcio fortalece los huesos y la vitamina D mejora su absorción.
Fuentes de calcio: lácteos, sardina, almendras, tofu, brócoli, espinaca.
Fuentes de vitamina D: pescados grasos, huevo, lácteos fortificados y exposición solar moderada (10–20 minutos al día).
Recomendación general: 1,000–1,200 mg de calcio y 800–2,000 UI de vitamina D al día, según edad y estado de salud.
2. Ejercicio físico regular
El ejercicio estimula la formación ósea y fortalece músculos y articulaciones.
Los mejores tipos de ejercicio para prevenir osteoporosis son:
Entrenamiento de fuerza (pesas, ligas, máquinas).
Ejercicio de impacto moderado (caminar, bailar, subir escaleras).
Entrenamiento de equilibrio (yoga, tai chi) para evitar caídas.
3. Evitar tabaco y alcohol
Ambos aceleran la pérdida de masa ósea y reducen la capacidad del cuerpo para absorber calcio.
4. Evaluación médica y densitometría ósea
Personas con factores de riesgo deben realizarse una densitometría ósea (DXA) para medir la densidad ósea y detectar osteoporosis o osteopenia (fase temprana reversible).
La valoración puede hacerse con ortopedista, reumatólogo o médico internista.
Tratamiento disponible para la osteoporosis
Cuando se confirma el diagnóstico, el especialista puede indicar:
- Suplementos de calcio y vitamina D.
- Medicamentos que reducen la pérdida ósea (como bisfosfonatos).
- Terapias para aumentar la formación de hueso (como teriparatida o denosumab).
- Cambios de estilo de vida y rehabilitación física.
Recuerda: Es sumamente importante no iniciar ningún tratamiento para la osteoporosis sin consultar previamente con un médico especialista. En Zona Vital hacemos énfasis en que, por ningún motivo, debe automedicarse.
Conclusión: actuar a tiempo hace la diferencia
La osteoporosis es una enfermedad silenciosa pero altamente prevenible. Una buena alimentación, ejercicio regular, evitar hábitos nocivos y realizar chequeos médicos oportunos son acciones esenciales para mantener huesos fuertes y funcionales a lo largo de la vida.
Si tú o alguien que conoces tiene más de 50 años y presenta dolor recurrente de espalda, pérdida gradual de estatura, postura encorvada o sufrió una fractura sin golpe fuerte, lo recomendable es consultar con un médico para evaluar la salud ósea. Detectar a tiempo puede evitar tratamientos agresivos y complicaciones que afectan la movilidad y la calidad de vida.
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